En la Unidad Penitenciaria Nº7, se inauguró un mural en homenaje a los excombatientes y caídos en la Guerra de Malvinas, en el marco del 44º aniversario de la misma.
La obra fue impulsada a partir de un trabajo articulado entre el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y la Dirección de Cultura del Municipio de Azul, y contó con la participación de una persona privada de libertad, quien formó parte activa del proceso de ejecución de la pieza.
El proyecto, avalado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, se desarrolló en un espacio institucional vinculado al arte y la expresión, donde surgió la iniciativa de generar una intervención que represente la memoria de Malvinas dentro de la cárcel, resignificando un lugar de tránsito cotidiano en un punto de reflexión permanente.
Durante la jornada, se realizó además la entrega de reconocimientos a los Veteranos de Guerra presentes, quienes recibieron diplomas y un cuadro conmemorativo como símbolo de respeto y gratitud.
Acompañaron la actividad la Jefatura del Complejo Penitenciario Zona Centro Norte y Sur; docentes y directivos de la Unidad 7 y de la Unidad 52; el secretario de Gobierno de la comuna Xavier Cabrera Cisneros; la senadora bonaerense María Inés Laurini; la diputada provincial Laura Aloisi; el presidente del Centro de Veteranos de Guerra “Callvú Leovú” Oscar Espinoza; el secretario de Desarrollo de la Comunidad Omar Seoane; el secretario de Obras y Servicios Públicos Gustavo Vitale; el secretario de Educación, Cultura y Juventud Juan José Zurro; el director de Cultura Juan Manuel Cabral y el obispo Hugo Manuel Salaberry, entre otros.
El mural -ideado por la artista plástica Paula Albornoz- fue concebido como un territorio simbólico donde convergen memoria, identidad y soberanía, representando no solo un hecho histórico, sino también una construcción colectiva que mantiene viva la presencia de quienes fueron protagonistas de la gesta.
La participación de la persona privada de libertad en la realización de la obra fue posible gracias a la autorización del Juzgado interviniente, lo que permitió el desarrollo de una experiencia significativa desde lo artístico y lo humano.
Ubicada en el ingreso de la Unidad 7, desde el SPB consignaron que “la obra se constituye como un símbolo cotidiano para quienes transitan el establecimiento, generando un impacto tanto en las personas privadas de libertad como en el personal penitenciario, invitando a la reflexión sobre la historia, la memoria y los valores que atraviesan la función”.
Fuente: Prensa de la Municipalidad de Azul

