Detrás de cada pañuelo al viento, de cada peregrino recibido y de un fin de semana histórico por los 50 años del Señor de Mailín, hubo un enorme equipo de vecinos que entregó su tiempo, su trabajo y su amor de manera silenciosa.
Para mimar y bendecir ese esfuerzo, en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Villa de Mayo se llevó adelante la Misa de los Colaboradores. La celebración estuvo a cargo del párroco, el Cura Juan José “Juanchi” Esteves, quien dedicó la intención de la Eucaristía a reconocer a cada una de las personas que formaron parte de las distintas actividades, tanto en los meses de preparación previa como durante las intensas jornadas del fin de semana.
Desde los encargados de la cocina hasta los servidores que guiaron a los peregrinos, armaron la infraestructura o coordinaron la celebración: todos tuvieron su momento de encuentro, oración y descanso en el altar. El Padre “Juanchi” destacó el valor del servicio comunitario como el motor fundamental que sostiene viva esta tradición desde hace medio siglo en Villa de Mayo.
Una caricia al alma para quienes se cargaron la fiesta al hombro y demostraron que Mailín es, ante todo, una gran familia.
Fotografías: El Diario de Malvinas














