La Plaza Mailín de Villa de Mayo fue el escenario de momentos de profunda fe y emoción comunitaria en el marco de las Bodas de Oro de la fiesta.
La jornada religiosa central comenzó con un momento muy significativo: el traslado de la sagrada imagen del Señor de Mailín hasta el escenario principal. Allí, el párroco Juan José “Juanchi” Esteves llevó adelante la Santa Misa ante una multitud de fieles que acompañaron cada momento con oración y respeto.
Al finalizar la celebración litúrgica, las calles alrededor de la plaza se transformaron para dar paso a la histórica procesión. El recorrido estuvo encabezado con orgullo por diversas organizaciones culturales, deportivas y escolares de la zona, reflejando el fuerte entramado comunitario que sostiene esta tradición desde hace medio siglo.
Por detrás, custodiada por el amor y los pañuelos al viento de sus feligreses, avanzó la imagen del Señor de Mailín. Además, la caminata tuvo una mística especial al estar acompañada por las imágenes de la Virgen de la Consolación de Sumampa, la santa Mama Antula y el Santo Cura Brochero. Las miradas de fe y las lágrimas de emoción de los vecinos al ver pasar a sus protectores renovaron, como cada año, una devoción que no para de crecer.
Fotografías: El Diario de Malvinas y Nancy Robledo



































