La histórica celebración en honor al Señor de los Milagros de Mailín en Villa de Mayo completó sus bodas de oro, dejando postales imborrables de fe y devoción. Más allá de los actos oficiales y espectáculos, los verdaderos protagonistas de las dos jornadas de celebración fueron los miles de fieles que se acercaron al santuario.
Durante todo el fin de semana, los peregrinos colmaron las calles y la parroquia con un único propósito: tomar gracia, agradecer los favores recibidos o elevar sus peticiones al Señor de Mailín. Historias de promesas cumplidas, sacrificios y profunda emoción se repitieron en cada rincón de los festejos.
Como ocurre desde hace medio siglo de manera ininterrumpida, es el fervor y el compromiso de los propios fieles lo que hace posible que esta festividad popular siga creciendo y manteniendo vivas sus raíces en nuestra localidad. Extendemos nuestras bendiciones y un sincero reconocimiento a cada uno de los asistentes que formaron parte de este hito comunitario.
Fotografías: El Diario de Malvinas y Nancy Robledo













