Bajo el lema “Señor de Mailín, gracia y plenitud de tu pueblo”, el Colegio Parroquial Señor de Mailín de Villa de Mayo vive los días previos al 50º aniversario con un profundo sentido de pertenencia y entusiasmo. Paula Cardozo y Jesica Albarracín, directoras de la institución, señalaron a El Diario de Malvinas que el colegio no solo es un pilar logístico, sino un espacio donde los estudiantes integran la fe con la identidad cultural. Este año, los proyectos áulicos culminarán el sábado 16 a las 16 h con una misa para la comunidad educativa, donde los alumnos ofrecerán sus producciones y realizarán muestras de bombo, malambo y danzas folclóricas coordinadas por el área de arte.
La coordinación con la Comisión Parroquial refleja una historia compartida, ya que las autoridades del establecimiento se formaron en esta comunidad desde su adolescencia. Este vínculo facilita una organización que transforma la escuela en el corazón operativo de la fiesta: desde el viernes se preparan las tradicionales empanadas en el comedor, mientras que el fin de semana el patio se convierte en el escenario principal del encuentro folclórico. Más allá de la logística y el servicio de acogida a los peregrinos, la institución busca que los jóvenes vivencien la solidaridad y el compromiso social, reafirmando que la escuela y el barrio construyen juntos una memoria colectiva que ya cumple medio siglo.
– ¿Cómo se está viviendo el clima en el colegio?
Se vive con un gran entusiasmo y un profundo sentido de pertenencia, ya que estamos próximos a celebrar un acontecimiento muy especial: las 50 fiestas en honor a nuestro patrono. Este aniversario invita a recordar el crecimiento de nuestra comunidad parroquial, del barrio y también de nuestro colegio, que ha sido testigo de numerosas celebraciones folclóricas protagonizadas por devotos santiagueños en nuestro patio.
Toda la comunidad educativa se encuentra involucrada activamente. Las familias, los niños, niñas y jóvenes, docentes, directivos, somos parte fundamental de esta celebración.
– ¿Qué proyectos se están trabajando con los alumnos este año para que ellos también se sientan parte de esta historia de medio siglo?
Podemos decir que los proyectos que se están trabajando con los alumnos tienen como eje central la novena, bajo el lema: “Señor de Mailín, gracia y plenitud de tu pueblo”. A partir de esta propuesta, los docentes vienen desarrollando en las aulas diferentes actividades que invitan a los estudiantes a reflexionar sobre el significado de estas 50 fiestas y todo lo que representan para nuestra comunidad.
Entendemos que hay mucho para agradecer, y este aniversario tan significativo se vive justamente como una gracia recibida. Por eso, todo el trabajo áulico que se viene realizando tendrá un momento especial de expresión y encuentro: será ofrecido el sábado 16 a las 16 h, durante la misa destinada exclusivamente a la comunidad educativa.
En esa celebración, nuestros estudiantes compartirán sus producciones, reflexiones y aprendizajes como ofrenda, haciéndose verdaderamente parte de esta historia de medio siglo. Además, se sumará una propuesta folclórica con danzas y una muestra musical de bombo y malambo, llevada adelante por los alumnos junto a sus docentes de arte, como una forma de expresar desde la cultura y la identidad todo lo vivido en este tiempo.
– Durante varios años el colegio ha sido un pilar para las fiestas ¿Cuáles serán las funciones específicas de la institución durante el 16 y 17 de mayo?
Vivimos estos días con mucha entrega y compromiso, ya que el colegio vuelve a ocupar un lugar central en la organización de la fiesta. A partir del viernes, la escuela comienza a transformarse en un verdadero punto de apoyo para la celebración del Señor de Mailín. Acondicionamos las aulas, despejando espacios para que puedan ser utilizados según las necesidades de la comunidad.
Ese mismo viernes, en el comedor del colegio, se inicia un trabajo muy importante y colectivo: se pican y cocinan las carnes y verduras para preparar el relleno de las empanadas. El sábado por la mañana se continúa con el repulgado y el horneado, en un clima de trabajo compartido. Por la noche, el patio de la escuela se convierte en escenario de la fiesta folclórica, donde comienza la venta de empanadas —reconocidas por los devotos como las más ricas de la fiesta—, junto con otros alimentos de parrilla, mientras también se avanza con la preparación del locro.
Durante el sábado, se vallan los pasillos para facilitar la circulación y brindar mayor comodidad a quienes transitan por la institución. Asimismo, se habilitan los sanitarios para que el grupo scout reciba a los devotos que necesiten utilizarlos. Las aulas, por su parte, se ponen a disposición de los distintos grupos folclóricos, brindándoles un espacio donde puedan cambiarse y prepararse antes de sus presentaciones.
El domingo, la escuela continúa siendo un espacio de acogida, recibiendo a peregrinos y devotos, especialmente mediante la disposición de los baños del colegio, reafirmando así nuestro compromiso con toda la comunidad.
– ¿Cómo se coordina el trabajo entre el equipo directivo del colegio y la Comisión de la Parroquia?
En nuestro caso, la coordinación con la Comisión de la Parroquia se vive con mucha cercanía y compromiso. Para nosotras es un verdadero placer participar de las reuniones organizativas de la fiesta, que son varias y se desarrollan con anticipación, permitiendo planificar cada detalle de manera conjunta.
Tanto Paula Cardozo, directora del nivel secundario, como Jesica Albarracín, directora del nivel inicial y primario, formamos parte de la vida parroquial desde nuestra adolescencia. Nacimos y crecimos en esta comunidad, y aún hoy seguimos participando activamente en distintos movimientos de la parroquia.
Esto no solo nos llena de alegría, por el reencuentro con compañeros de tantos años, sino que también facilita enormemente el diálogo y la organización. Existe una confianza construida a lo largo del tiempo que favorece la predisposición para trabajar en conjunto, compartir responsabilidades y coordinar los distintos espacios, siempre con el objetivo común de acompañar y fortalecer esta celebración tan significativa para toda la comunidad.
Además, muchos de nuestros jóvenes del nivel secundario participan en los grupos de Preju y Jóvenes de Mailín, y durante ese fin de semana se suman activamente a distintas tareas de servicio comunitario coordinando con otros grupos parroquiales, poniéndose al servicio de los demás y acompañando a los devotos que llegan con tanta fe. De esta manera, también ellos se convierten en protagonistas de esta celebración, vivenciando el valor del compromiso y la entrega hacia el otro.
– Para los estudiantes ¿Qué mensaje busca transmitir la institución al involucrarlos en una celebración que es, al mismo tiempo, un acto de fe y una tradición de su barrio?
La institución busca transmitir a los estudiantes el valor de sentirse parte activa de una comunidad, comprendiendo que la fe y las tradiciones no son hechos aislados, sino experiencias que construyen identidad, pertenencia y compromiso con los demás.
Al involucrarlos en esta celebración, se intenta que puedan vivenciar valores como la solidaridad, el servicio, el respeto, la empatía y el trabajo compartido, entendiendo que cada uno puede aportar desde su lugar para acompañar a quienes participan de la fiesta con tanta devoción.
También se busca fortalecer el sentido de pertenencia hacia el barrio y la comunidad parroquial, reconociendo la importancia de sostener y transmitir aquellas tradiciones que forman parte de la historia colectiva y de la vida cotidiana de muchas familias. En este sentido, la celebración deja de ser solamente un acto religioso para convertirse también en un espacio de encuentro intergeneracional, de memoria compartida y de construcción comunitaria.
Para nuestros estudiantes, participar de estas experiencias significa aprender que la escuela no está separada de la realidad y de la vida de la comunidad, sino que acompaña, participa y educa también desde el compromiso social, humano y espiritual.
– ¿Cuál es el deseo principal de la comunidad del Colegio Mailín para este aniversario histórico?
El principal deseo de la comunidad del Colegio Mailín para este aniversario histórico es celebrar estos 50 años con alegría, gratitud y unidad, fortaleciendo los lazos entre la escuela, la parroquia y las familias. También se busca que los estudiantes vivan esta experiencia como un espacio de encuentro, pertenencia y compromiso con la comunidad, manteniendo vivas las tradiciones y valores que forman parte de la identidad de Mailín.

